1ComienzoComienzo parecido a un resfriado
La bronquiolitis es una infección vírica del pecho en bebés y niños menores de 2 años. A menudo empieza con estornudos, secreción o congestión nasal y una temperatura ligeramente elevada. Estas señales iniciales pueden parecerse mucho a las de un resfriado común; por sí solas, no indican cómo evolucionará la enfermedad. El virus respiratorio sincitial, o VRS, es una causa frecuente, y los virus se propagan fácilmente al toser y estornudar. La línea de tiempo muestra un posible patrón, no plazos fijos. [1]
2Síntomas cambiantesPueden cambiar la respiración y la alimentación
A medida que avanza la enfermedad, el bebé puede toser, respirar más rápido, tener más dificultad para alimentarse o hacer ruidos como silbidos o crepitaciones al respirar. También puede estar irritable. Observe el conjunto: el esfuerzo al respirar, la alimentación, los pañales mojados, la temperatura y el grado de alerta. Los síntomas pueden superponerse en vez de aparecer en un orden definido. Un ruido respiratorio por sí solo no indica la gravedad; también importan el esfuerzo, las pausas, el color y el estado de alerta. [1]
3A menudo, lo más difícilUn periodo que suele ser más difícil
Los síntomas suelen ser más intensos entre los días 3 y 5. Es un patrón habitual, no una predicción para cada bebé, y no significa que haya que esperar si empeora o aparecen señales de alarma. Si un resfriado va a peor, hay mucha menos alimentación, señales de deshidratación, cansancio inusual o una temperatura que alcanza los umbrales indicados aquí, hay que pedir orientación médica urgente. Los bebés menores de 6 meses y algunos bebés con ciertos antecedentes de salud o nacimiento tienen más riesgo de enfermar gravemente. [1]
4MejoríaMejoría gradual
La bronquiolitis suele mejorar por sí sola, y la tos suele mejorar en un plazo de 3 semanas. Es una evolución habitual, no una fecha de recuperación garantizada; los síntomas y las necesidades varían. Siga observando la respiración, las tomas y los pañales mojados mientras mejora la tos. No hay un tratamiento específico para la bronquiolitis, y algunos niños necesitan atención hospitalaria. Si el bebé parece gravemente enfermo, confíe en su criterio y pida ayuda en vez de guiarse solo por la línea de tiempo. [1]